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Respuesta a la epidemia del VIH/SIDALa respuesta al VIH/SIDA no debe continuar viéndose como un desafío para los médicos y los especialistas en salud pública. Debe verse como una respuesta multi-sectorial que incluye acciones a nivel nacional y comunitario. El contexto hondureÑO
Con cerca de 13,000 casos de SIDA reportados a finales del 2005, Honduras ocupa el quinto lugar del continente americano en la tasa del informe oficial de casos acumulados. El país reporta aproximadamente el 60% de todos los casos de la región centroamericana. Casi un 79% de los casos se atribuyen a transmisión heterosexual, un 15% a transmisión homosexual/bisexual, un 6% a transmisión vertical, y un 1% a transmisión por transfusiones sanguíneas. Cerca del 80% de los casos de SIDA se encuentran en la población económicamente activa. Estudios de vigilancia y de seroprevalencia realizados en el período 1990-2000 han ayudado a conocer el impacto que la epidemia de VIH provoca en diferentes grupos poblacionales. La prevalencia del virus en mujeres embarazadas en control prenatal ha fluctuado en valores cercanos a 1% en Tegucigalpa y de 3% a 4% en San Pedro Sula. En otros grupos específicos de población (trabajadoras comercicales del sexo, hombres que tienen sexo con hombres, y personas privadas de libertad), la prevalencia de VIH oscila entre el 8 y 10%. También se ha demostrado que los Garífunas son un grupo étnico fuertemente impactado por la epidemia, observándose prevalencias de VIH del 8% al 14%. Se estima una prevalencia nacional en población mayor de 15 años en 1.2%. Los datos reflejan que en el año 2000 unos 3,000 hondureños/as murieron a causa del VIH/SIDA. Los datos reflejan que la estancia promedio de días de hospitalización de un paciente con SIDA es de 10 días, con un aproximado de tres internamientos por año. La esperanza de vida de una persona viviendo con VIH/SIDA en Honduras es de 31 años, 39 por debajo del promedio nacional. Entre 1989 y 1994, la Secretaría de Salud instituyó y formalizó la creación y el funcionamiento del Programa Nacional de Control de SIDA (PNS). Con la creación de este órgano gubernamental se elaboraron tres planes a mediano plazo para combatir la epidemia y en ese mismo período, se emitió el Código de Salud que entre sus contenidos incorpora la temática del VIH/SIDA. Las actividades se dirigieron a formar la red para servicios de consejería, a promover e impulsar la participación social y al fortalecimiento gerencial. En este mismo período, se organizó la Comisión Nacional de SIDA (COMSIDA), y se amplió la estructura de respuesta mediante la creación de la Comisión Nacional de SIDA (CONASIDA) concebido como un organismo de coordinación nacional con representación de 15 instituciones/organizaciones nacionales. De 1994 a 1998 se reforzó la respuesta nacional organizando una estructura técnico-administrativa dirigida a potenciar las capacidades de desarrollo gerencial, la normatización de la atención, la participación multisectorial y la vigilancia epidemiológica de segunda generación con el propósito de lograr una mejor caracterización del problema. Además se inició el trabajo trlacionado con la defensa y garantía de los derechos humanos de las personas afectadas por la epidemia. Actualmente está en ejecución un Plan Estratégico de lucha contra el SIDA (2002-2006), elaborado y ejecutado con una amplia participación multisectorial, y en cuyo proceso, han estado presentes organizaciones e instituciones gubernamentales y no gubernamentales, personas que viven con VIH/SIDA, organismos de cooperación técnica y financiera, y organizaciones de la sociedad civil. En el año 2002, surge el Foro Nacional de VIH/SIDA. como un brazo ejecutor y de participación ciudadana ampliada.
El PNUD y la Respuesta a la epidemia del VIH/SIDA En esta área de acción, el PNUD brinda apoyo a aquellas estrategias nacionales en VIH/SIDA que movilizan el liderazgo social y político del país. Estas acciones involucran la promoción de una transformación profunda de normas, valores y prácticas, guiadas por los principios de participación, equidad de género y derechos humanos. El PNUD también apoya a los gobiernos, organizaciones comunitarias, sociedad civil y al sector privado a desarrollar capacidades para abordar las causas subyacentes de la epidemia, y fortalece la capacidad de las comunidades para la movilización social y el cambio. Noticias Relacionadas:
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