Prevención y Recuperación de Crisis

 
Muchos países se muestran cada vez más vulnerables a los conflictos violentos o los desastres naturales que pueden borrar años de desarrollo e intensificar la pobreza y la desigualdad.

Durante los últimos dos decenios más de un millón y medio de personas murieron victimas de los desastre naturales producidos en todo el mundo y más de 2,000 millones de personas resultaron afectadas.

Según el informe del PNUD sobre La reducción de riesgos de Desastre, un desafío para el desarrollo miles de millones de personas se encuentran expuestas periódicamente al menos a un terremoto, un ciclón tropical, una inundación o una sequía. Como consecuencia de los desastres provocados por estos fenómenos naturales, cada día mueren más de 184 personas en distintas partes del mundo. En este mismo informe se demuestra que los procesos de desarrollo son responsables de que las amenazas naturales se traduzcan en desastres, a través de procesos de desarrollo que conducen a un aumento de la vulnerabilidad de la población.

En muchos países, a pesar de la gran cantidad de habitantes expuestos, el número de víctimas mortales es bajo (por ejemplo, los ciclones tropicales en Cuba y en las Islas Mauricio), lo que apunta a opciones de desarrollo que reducen el riesgo de desastre en formas diversas. En otros países, el número de muertos es muy alto (como en Honduras y Nicaragua debido a los ciclones tropicales), indicio de opciones de desarrollo que conducen a la acumulación del riesgo hasta llegar a escalas catastróficas.

La rápida expansión urbana, el crecimiento de asentamientos informales, los procesos de migración desde el campo a las ciudades, ha provocado y seguirá provocando, un aumento de condiciones habitacionales precarias y vulnerables en las principales ciudades de los países en vías de desarrollo.

Por otro lado los medios de subsistencia en el área rural se encuentran amenazados por el deterioro del medio ambiente causado por la sobre explotación o uso inadecuado de los recursos y las potenciales consecuencias del cambio climático.

PNUD busca fortalecer las capacidades de los países de forjar un desarrollo acorde a su nivel de exposición a amenazas y su vulnerabilidad. Es por ello que promueve la preparación y respuesta frente a los desastres, como también las gestión prospectiva de los riesgos como parte de un proceso de planificación del desarrollo sostenible, haciendo hincapié en reducir la vulnerabilidad existente y disminuir los riesgos naturales que se han acumulado como resultado de las opciones de desarrollo del pasado.

Es evidente la necesidad de convertir la gestión de riesgos en un tema central de de las políticas nacionales de desarrollo con un enfoque que integre la planificación del uso del territorio, la agricultura, el medio ambiente, la educación y la participación de las comunidades y la población local. Paradójicamente, quienes son más vulnerables en una sociedad expuesta a desastres, son también muchas veces excluidos de la toma de decisiones (las mujeres, por ejemplo), por lo que se requiere un compromiso para involucrarlo en los programas para reducir la vulnerabilidad.

El contexto hondureÑO

A lo largo de su historia, Honduras ha sufrido el embate de las fuerzas de la naturaleza. El crecimiento de su población y economía también se acompaño del crecimiento de la vulnerabilidad y riesgos, transformado los embates de las fuerzas naturales en terribles desastres, con enormes impactos en la calidad de vida del pueblo hondureño.

Las fuerzas naturales que ponen en riesgo a Honduras son en general de carácter meteorológicas y en una medida menor de carácter sísmica. La posición geográfica de Honduras la pone en el camino de numerosas ondas, tormentas tropicales y huracanes.

La Costa Norte y en particular el Departamento de Atlántida y Colón, son influenciados por la incidencia de sistemas tropicales que vienen de la región caribeña, así como también por efectos los fenómenos del Niño y la Niña. Como ejemplo, se debe mencionar los huracanes Fifi (1974), Hugo (1988), Gert (1989), Mitch (1998), Katrina (1999), Michelle (2001), Beta (2005) y Gamma (2005) . Sin duda alguna él más devastador fue el Huracán Mitch que en 1998, dejo a 5,657 muertos, 8,058 desaparecidos y 12,275 heridos en una población de 6,203,188 de habitantes

Gran parte de los problemas que causó el Huracán Mitch en Honduras y Nicaragua no se debieron a la potencia de los vientos huracanados en sí, sino a la enorme cantidad de inundaciones, riadas, desprendimientos de tierra y torrentes de desechos que trajo consigo el huracán. Estos fenómenos catastróficos secundarios fueron más graves aún por la degradación del medio ambiente que se arrastró por varios años.

Estos eventos aún no entrando en contacto directo con el territorio hondureño, producen precipitaciones abundantes sobre el territorio, que se manifiestan en inundaciones y deslizamientos de tierra. Inundaciones y deslizamientos, son los eventos de mayor frecuencia. Sumado a la topografía montañosa de Honduras, la fragilidad del territorio, construida a lo largo de años de un uso inadecuado del suelo obtenemos como resultado que el 60% del territorio se encuentra en alto riesgo de deslizamiento. Los desastres por causa de las inundaciones esta asociado profundamente a los problemas estructurales de carácter socioeconómicos que atraviesa la gran mayoría de la población hondureña.

El incremento de asentamientos humanos en zonas de alto riesgo, el inadecuado uso y deterioro del suelo, producto de la deforestación y el mal manejo de las cuencas hidrográficas, y las condiciones de pobreza de la población hondureña se han constituido en un factor determinante para la mayor frecuencia de los desastres por causa de inundaciones.

Los Departamentos de Gracias a Dios, Colón, Atlántida, Cortes y Yoro están mayormente expuestos a desastres por inundaciones.

Los Departamentos del sur del país, como Valle y Choluteca son proclives a sufrir inundaciones, dependiendo de la magnitud del fenómeno. Estos Departamentos de la Costa Pacifica, también suelen ser impactados por otro fenómeno natural como son las marejadas..

La ciudad de Tegucigalpa, es un claro ejemplo de vulnerabilidad a las inundaciones y deslizamientos por causa de un desarrollo mal planificado. Debido a un proceso acelerado de urbanización sin las adecuadas medidas de gestión ambiental, con insuficientes dotaciones de infraestructura de drenaje fluvial, domestico o industrial e insuficientes sistemas de distribución de agua potable, la ciudad colapsa bajo una lluvia de moderada intensidad. Las condiciones topográficas de la cuidad (quebrado y entre cerros y terreno inconsistente) el cruce de ríos, la construcción de viviendas sin ninguna

planificación y sin considerar ninguna medida de mitigación y el crecimiento de la pobreza, y la intensa deforestación de su entorno, ubica a la cuidad bajo serias amenazas de deslizamientos e inundaciones

La sequía, es otro de los fenómenos que alta frecuencia y también asociado al mal manejo de los recursos naturales. Su impacto se deja sentir todos los años en alguna parte del país de forma grave o sutil, dejando pérdidas económicas y sociales y poniendo en riesgo la seguridad alimentaría de la población hondureña. Aparentemente, este fenómeno, puede adquirir características catastróficas asociadas al El Fenómeno del Niño o ENOS.

EL PNUD Y LA GESTION DE RIESGOS EN HONDURAS

El PNUD Honduras apoya al Gobierno en la prevención y preparación ante la crisis

Los principios del desarrollo sostenible implican necesariamente incorporar la gestión del riesgo en las políticas nacionales de desarrollo. Actualmente es un objetivo prioritario incorporar esta vision para poder alcanzar los objetivos propuestos en las Metas del Milenio en Honduras. Alcanzar los objetivos dependerá de que los procesos adoptados para ello, logren reducir los riesgos de desastres.

El PNUD, en forma coordinada con las agencias del sistema de Naciones Unidas en Honduras, apoya al gobierno de Honduras en la prevención y preparación ante la crisis, apoyando al fortalecimiento la Comisión Permanente de Contingencias. De la misma forma, PNUD junto al Sistema de Naciones Unidas, se prepara para apoyar al país en caso de emergencia, a través de sus instituciones y organizaciones.

Líneas de Servicio

El PNUD se centra en el área de energía y medio ambiente en las siguientes áreas prioritarias:

1 Reducción de Desastres Naturales

 

 


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